“Fuck The Line”. Si, puede que te suene grotesco pero para los apasionados del marketing suena bastante familiar, con esta frase en la que español sonaría a algo similar como “Al carajo la línea” nos referimos a una prima hermana del BTL o del Bellow The Line, el FTL.

Definir el FTL suele ser bastante simple si nos olvidamos que para publicitar “debe” existir una línea y que en muchos casos debamos ubicar a nuestra marca sobre o debajo de esta, por el contrario con el FTL nos olvidamos de esta “sucesión continua de puntos” llamada línea para entender que todo es comunicación: una imagen, un graffiti, un podcast, un mensaje en televisión. TODO comunica y si esto es así, asociarlo con la publicidad es mucho más fácil.

Para decirlo en palabras simples el Fuck The Line a pesar de su nombre rebelde por el contrario viene a ser el mediador entre el BTL y ATL, ese que resulto de los dos pero que ha decidido no inclinar su balanza por ninguno y más bien tomar los mejor de cada uno para cumplir su objetivo en común: comunicar y publicitar por medio de la conceptualización y la creatividad.

Su creación se le atribuye a Pedro Ángel un experto en Marketing oriundo de México y director general de Pedrote Marketing, quien afirmo que la línea no debe dividirnos, guiarnos o confrontarnos y que más bien representa un límite.

“[…] ¡Fuck the line! Debe ser el grito que derribe las fronteras”. P.A

Es una idea bastante nueva y con la que se espera romper las barreras convencionales del marketing en la búsqueda de la integración de todas las técnicas posibles que una marca pueda ejecutar cuando de realzar, posicionar y quedarse en la mente del consumidor se trata.

Y si bien hemos hablado que la inversión económica es precisamente uno de los aspectos más diferenciativos entre el BTL y el ATL, con el FTL la idea es eliminar la delgada línea entre el costo y la idea creativa.

Para los veteranos centrarse en una sola técnica BTL o ATL ha representado un dolor de cabeza porque surgen ideas que no siguen el camino de la famosa “línea” y las desechan, pero con el FTL mandaras a volar a ese trazo y tendrás la libertad de poner en ON tu creatividad sin ningún prejuicio. A fin de cuentas la idea es comunicar, fidelizar y transmitir con un mensaje sea cual sea, todo eso que quieres que grite una marca para así enamorar a todo el que las vea, escuche o sienta.

Ya ves que no es mentira cuando te dijimos que el BTL escondía un sinfín de siglas que suponen volver loco a los amantes del marketing, pero una vez que las conoces y las diferencias de sí ejecutarlas es más fácil de lo que crees.

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