Sea que tengas la mejor pieza publicitaria del mundo o sea que tengas la peor, siempre hay espacio para la crítica, nunca se deja conforme a todos los que consumen la publicidad dando paso a desertores que deciden ir en contra de lo ofrecido.

Para el amito del marketing existe la contrapublicidad una técnica conocida bajo el nombre de Subversiting es una mezcla de palabras entre Subversión Publicidad.  Se trata de una crítica a la publicidad convencional alterando su mensaje original y por tanto su significado.

Sus inicios se remontan en la década de los 50 cuando la contrapublicidad estaba estrechamente asociada con el arte callejero, artistas en contra de los mensajes publicitarios que comenzaban a aparecer para la época con bastante frecuencia dejaban sus críticas plasmadas en las calles por medio de graffitis.

Dos décadas después surgió una especie de club donde sus miembros ponían sus vidas en peligro con el único fin de alterar los mensajes de vallas publicitarias, allí es cuando comienza a conocerse más formalmente el termino Subversiting; y a pesar de que en la actualidad ya no se encuentran este tipo de clubs, si dejaron sus bases sentadas para dar surgimiento a otras aplicaciones de la contrapublicidad.

Aun en la actualidad ms podemos encontrar con grandes nombres como Bansky, un artista del arte contemporáneo que se dedica a intervenir mensajes publicitarios callejeros con graffitis que hacen duras críticas a las marcas, razones que lo han llevado muchas veces a enfrentarse a grandes problemas con la ley.

Esta técnica es conocida también como piratería publicitaria debido a su carácter informal donde las personas toman las imágenes, logos o eslogan de la marca para mostrar su descontento alterando los mensajes con grandes dosis de sarcasmo. Este a pesar de muchos tomar en serio los mensajes que comunican a su vez es contradictorio y se convierte en parte de lo que se critica, hay incluso que toman las modificaciones como juegos.

Sin embargo hay quienes deciden ir más allá de las fronteras y no solo modificar la publicidad ya existente sino por el contrario crear campañas publicitarias de cero que vayan en contra de una marca, un producto o un servicio. En este caso este tipo de comunicación se toma con más seriedad, al ser piezas bien producidas que en muchos de los casos llegan a alcanzar la viralidad. En las que no solo se critica el producto como tal, en otros casos se busca atacar al consumismo o a los procesos que conllevan la comercialización de las líneas de producción, como explotación laboral, uso indebido de animales para productos, entre otros factores.

Por supuesto las marcas y parte de la población en general han considerado estos actos como vandalismo, cuando los desertores han intervenido piezas publicitarias de exterior, ocasionando daños en bienes materiales, paradas de transporte, etc.

Este tipo de campanas antagónicas ha tenido bastante éxito y es por eso que es una movida que no está cerca de parar y es que han logrado frenar el lanzamiento de productos de algunas marcas importantes, al crear campañas previas que hacen duras críticas a sus procesos, razón por la que las corporaciones han decidido retirar sus ideas de lanzamiento.

Desde el momento que una marca decide lanzarse al mercado o estrenar cualquier nuevo producto/ servicio esta expensa a comenzar a sufrir ataques de Subdversiting y mientras la empresa tenga más alcance y mayor reconocimiento internacional, mayor serán las críticas. No por esto deben fracasar las marcas, el consejo es evitar crear productos que afecten al ecosistema o a los seres humanos y saber cómo responder a estos ataques de contrapublicidad.

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