Cada día lo usuarios se han vuelto más exigentes  la hora de realizar sus compras, a diferencia de antes cuando solo se dejaban llevar por aspecto como gusto y costo, ahora el hábito es totalmente diferente, con una competencia tan amplia los consumidores piensas en muchos más elementos a la hora de adquirir sus productos.

Razón por la cual los vendedores y expertos en ventas han tenido que emplear nuevas fórmulas que le permitan estar al alcance de su target y responder a sus necesidades, a estas fórmulas las denominamos técnicas de ventas.

Aun cuando existen múltiples técnicas ninguna funciona a la perfección con cada vendedor, no todos poseen el mismo prototipo de consumidor, por lo que estas herramientas no son más que extensas referencias para que partiendo de allí los vendedores de cada marca por medio del ensayo y error consigan su propia manera de vender exitosamente.

Por lo que apegados a esta necesidad de vender para incrementar las ventas de tu negocio te indicamos cuales son las mejores técnicas de ventas actualizadas.

Venta de soluciones.

En esta técnica el vendedor debe establecer un contacto directo y bastante cercano con el comprador, mediante preguntas claves y una conversación enriquecedora la idea es que identifiques las necesidades del cliente para que en base a ello le ofrezcas soluciones imprescindibles para su día a día.

Preguntar y Escuchar son las dos cosas que más debes ejecutar en esta técnica, es eso lo que te dará las respuestas para que posteriormente le indiques las posibles soluciones, las cuales no deben ser “Tengo este producto que te ayudara, adquiérelo” No, mediante un discurso sutil y poco intrusivo debes indicarle como pues ayudarlo a solucionar sus problemas para que el comprenda que adquiriendo los productos o servicios sin duda lo lograra.

Más allá que vender con esta fórmula la idea es que la relación entre el vendedor y consumidor perdure en el tiempo, que este se haya sentido escuchado y atendido para que sin pensarlo vuelva cuando se le presente otra necesidad.

Método SNAP.

Hay tanta competencia en el mercado y tanta información otorgada a los consumidores especialmente por los medios digitales, que cuando estos deciden ir por una compra van saturados de información y con la predisposición de que no caerán en técnicas de ventas que influyan en su decisión supuestamente ya tomada.

Allí es cuando entra en juego el trabajo del vendedor, algo complejo en este caso porque el tono y la forma de su conversación debe ser tan sutil como para el cliente piense que no lo estás llevando por el camino que tú quieres sino que por el contrario es el quien está tomando la decisión en solitario y tú solo estas en compañía, cuando realmente no es así.

Para esto caso lo primordial es entender las prioridades de tu cliente, como siempre escucharlo y ofrecerle en un lenguaje bastante común para el las soluciones que le planteas e importante no te extiendas demasiado quitándole un tiempo que además de ser importante para el si le aportas demasiada información adicional a la que ya tiene que es bastante lo confundirás más de la cuenta.

Método SPIN.

Las buenas preguntas son las protagonistas en esta técnica, es el cliente el encargado de responderlas para darte la información necesaria pero tú como vendedor deberás pensar en las interrogantes acertadas, ya que tampoco es la idea que los satures de entrevista.

Este modelo da su nombre en base a un acrónimo que responde a lo siguiente: Situación, Problema, Implicación y Necesidad o Beneficio.

Para cada ítem existen millones de preguntas que de dar en el clavo mejoraran tu proceso de venta considerablemente.

Ejemplos generales.

Situación. ¿Basado en que tomas las decisiones de tu compra o adquisición de servicios?

Problema. ¿Cuál es tu mayor dificultad a la hora de establecer tu estrategia de marketing?

Implicación. ¿Cómo afecta la toma de malas decisiones a la hora de vender tus proyectos de marketing a potenciales clientes?

Necesidad o Beneficio. De contratar nuevos aliados para establecer tu estrategia de marketing ¿Cuáles serían los beneficios inmediatos?

Personalidad retadora.

Es una de las más controversiales a la hora de ejecutarla, necesitan una personalidad que rete a los clientes pero no de forma ofensiva, por lo que lo difícil se centra en no cruzar esta delgada y delicada línea.

Aquí el comprador a diferencia de otras técnicas donde se dedican a escuchar y “complacer” al consumidor, debe asumir una posición retadora que desafié lo que un principio el cliente pensaba, con el fin de crearle nuevas ideas y expectativas.

No siempre es fácil, en mucho de los casos las personas van con ideas preconcebidas claras lo que hace difícil cambiar sus hábitos, sin embargo para los más osados que saben cómo ser retadores mediante frases sugerentes y desafiantes pueden cambiar totalmente la concepción.

Es una técnica que sin duda se deja solo para veteranos en las ventas.

Ensayo y error de eso tratan los procesos de cualquier tipo, no hay que casarse con una sola técnica de venta puedes mezclarlas y modificarlas según tus necesidades, lo importante es que encuentres esa fórmula personal que te haga incrementar tus ventas en cualquier área que te desenvuelvas.

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