La era digital nos ha ofrecido un sinfín de comodidades, quizá demasiadas y eso ha hecho que ahora estos hábitos sean imprescindibles en el día a día.

Tal facilidad ha estado representada por ejemplo en los e-commerce, ya que no es necesario ir hasta un lugar ni esperar una hora específica para adquirir los productos de tu preferencia, pero en base a estas comodidades tanto las marcas como los consumidores han querido ir un paso más allá, generando una mejor y más automatizada experiencia de compra. Pero, ¿Cómo?

Inteligencia artificial, esa es la base de la respuesta y el ingrediente que ha dado paso a muchos de los procesos de hoy en día, esta vez con el A-commerce, una técnica de ventas mucho más personalizada y automatizada, basada en las necesidades de los usuarios, permitiendo de esta manera anticiparse a ofrecer los productos o agilizar al extremo las compras basado en el estudio de su comportamiento.

Desde tiempos remotos, muchos hemos necesitado de las famosas listas de supermercados ara hacer nuestras copas y lo cierto es que mes a mes en estas listas podemos encontrar productos que se repiten: desodorantes, pasta de dientes, shampoo, crema, papel de baño, arroz, leche, etc. Productos de primera necesidad con los que generalmente no podemos pasar nuestros días razón por la cual se están adquiriendo constantemente.

Pero y ahora qué tal si alguien hace la compra de esto por nosotros? O al menos nos avisa que ya es tiempo de comprarlos, si eso es precisamente el objetivo principal del A-commerce, estudiar el comportamiento y habito de consumo de las personas para luego predecir lo que necesitan en el momento idóneo, ofreciendo como opciones alertar o incluso realizar la compra y gestionar el envío de la misma.

Todo esto gracias a los programas con Inteligencia artificial que sin problema alguno y con millones de algoritmos logran con gran precisión establecer las necesidades y resolverlas con el cumplimiento de objetivos en este caso la obtención de productos básicos.

Ejemplos de A-commerce.

Refrigeradores inteligentes.

Si, por increíble que parezca hace algunos años nos era muy difícil imaginar un refrigerador que tuviera comunicación con un supermercado informándole que alimento se está acabando para que el establecimiento mandara más recursos, pero ahora es una realidad y todo gracias al a-commerce.

Pues para muchos usuarios que no encuentran tiempo para ir por las compras estos refrigerados representan la salvación y es que ya ni siquiera hay que estar al pendiente de tu propia alacena, mientras que otros se conforman con el recordatorio para luego ir ellos mismos por los pendientes.

Dash Button/ Amazon.

La gigante del e-commerce no puede quedarse fuera de la revolución tecnológica y del marketing, por eso han creado el Dash Button, se trata de un dispositivo con un botón que es previamente programado para un producto en específico de la preferencia y necesidad del consumidor, así que una vez que este necesita adquirirlo solo le bastar con presionar el botón y será solo cuestión de tiempo para que este llegue a la puerta de su casa.

Empresas.

No son demasiadas a nivel mundial las que ya aplican esta novedosa técnica sin embargo cada vez son más las que se suman al menos a comenzar las fases de pruebas con al menos un producto bajo esta modalidad del a-commerce, algunas llegando incluso a avanzar en la inclusión de más objetos en su lista en base al éxito obtenido.

Aun cuando el e-commerce apenas comienza a tomar auge en algunos países o ganar confianza en los consumidores ya viene su versión 2.0 con esto denominado A-commerce, técnica que se espera cada vez vaya tomando más poder para mejorar la experiencia del consumidor.

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