Desde siempre hemos visto como las grandes cadenas de supermercados ordenan los productos por categoría, de forma tal que sea gustoso para el recorrido del consumidor pero que además permita una mejor ubicación y con ello encontrar todo más fácilmente.

Solemos visitar los market y creer que la organización de los productos es al azar y no hay nada más erróneo que esto, especialmente las marcas con mayor reconocimiento son quienes más destinan esfuerzos a planificar este orden de manera estratégica y bien pensada, técnica que demás firmas han ido adoptando dentro de sus políticas.

Esta práctica no era necesariamente aplicada en tiendas minoristas que solo disponían  la mercancía bajo su gusto y elección propia, pero esto sin duda ha cambiado y ahora los retails quieren aplicar el merchandising en su máximo esplendor.

Actualmente existe el Category Management o CATMAN , un proceso donde proveedores y minoristas se encargan de categorizar todos los productos según los grupos de mas interés para el consumidor (alimentos, snacks, limpieza, higiene, bebidas, etc) para así darle un orden planificado y estratégico que incida directamente en el recorrido y la decisión de compra del consumidor.

Los expertos pueden indicar que los objetivos del Category Management son múltiples, sin embargo en nuestra opinión es que pueden agruparse en los siguientes:

·         Aumentar las ventas del comercio.

·         Hacer de la experiencia de compra del usuario algo mucho más agradable.

·         Afianzar el reconocimiento de una(s) marca(s).

·         Darle mayor promoción a un producto(s) en específico.

Aunque parezca solo el orden de productos, el Category Management permite ordenar también las oportunidades de negocio para las tres partes involucradas: promovedor, retail y cliente.

Además esta técnica puede ir acompañada de otros elementos gráficos que le den sustento y atractivo a la hora de que el consumidor se decida por algún producto o marca, los análisis indican que estas decisiones en un 80% se toman en el acto y no son planificadas como las marcas suelen creer.

Porque a su vez el CATMAN es capaz de influir en la compra de otro producto relacionado al que ya el consumidor tenía en mente: Por ejemplo el cliente fue a la tienda por una mopa de fregar pisos; si al lado de esta mopa hay productos de higiene personal probablemente el consumidor pase de largo a finalizar su compra, pero por el contrario si le aplicamos Category Management y disponemos de demás productos de limpieza a su lado como desinfectantes, cubetas, jabones, cepillos, etc. Las posibilidades de que el cliente decida llevar uno o más productos que se asocien a su faena de limpieza son mucho más altas.

Lo siempre importante es ser cambiante y analítico en la aplicación del Category Management, los nichos de mercado funcionan diferente en cuanto a hábitos de compra y preferencia, por lo que si eres el encargado de ejecutar esta tarea no debes generalizar el trabajo igualándolo según todos los retails que manejes y su vez tomar en cuenta que lo que funciono perfecto durante un lapso de tiempo puede ameritar un imperante y necesario cambio posteriormente.

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