Seguramente al navegar por internet te has topado con alguna pagina web donde se hace publicidad a un producto que te llama la atención y cuando haces click en el para obtener mas información te redirecciona a ninguna parte. Esta es una de las tácticas usadas por los cibercriminales para hacer fraude publicitario.

En esencia se trata de lograr crear impresiones, clicks y conversiones que no son reales para lograr robar presupuestos digitales de alguna marca que pagó por algún anuncio publicitario. Es una táctica común en internet llevada a cabo por los criminales de web y que resulta mucho más fácil de hacer que intentar aplicar el secuestro de datos u otros tipos de ataque cibernético.

En este sentido se puede decir que este tipo de acciones son de gran gravedad, pues para el 2019 se estimó que las pérdidas generadas por el Ad Fraud estuvieron entre los 5.8 mil millones y 30 mil millones de dólares americanos. Es una estimación pues depende de varios factores ya que cada marca tiene sus propias métricas y no existe un estándar que pueda medir este tipo de pérdidas.

¿Quiénes se ven afectados por el Ad Fraud?

Debido a que esta técnica criminal de la internet busca generar falsos clicks, siempre intentará afectar a toda aquella empresa o marca que tenga un eCommerce o tienda online, sin embargo, no todas las marcas se ven afectadas por el fraude publicitario.

Cada marca tiene sus propios factores de riesgo que están dispuestos a asumir dependiendo de la campaña publicitaria que pretendan hacer.

 

Tipos de Ad Fraud

Es importante reconocer cuales son los posibles fraudes publicitarios que pueden llegar a afectar a nuestro negocio y generar pérdidas:

 

– Los Bots.

Son el principal problema en la actualidad y se prevé que generen una pérdida cercana a los 22 millones de euros para el 2022, su tarea principal es realizar tareas repetitivas con extrema velocidad y que son muy complicadas para hacerlas con software o con máquinas, como por ejemplo llenar formularios o incorporar todo tipo de productos a los carritos de compra para dejar huellas de navegación similares a las de las personas que transitan en la red.

 

– Ad Stacking.

Se trata de un fraude que genera múltiples impresiones superpuestas, como si fueran capas, para ganar mas ingresos por un click por cada una de esas capas y en realidad solo se visualiza una dentro de ese total apilado.

 

– Domain Spoofing.

Uno de los favoritos de los ciberestafadores, son dominios falsos que imitan otros sitios de internet o simulan páginas de renombre, por ejemplo, cuando un anunciante firma un contrato para hacer una campaña de publicidad de algún sitio en internet que tenga mucho tráfico mensual y estos anuncios terminan publicados en alguna página desconocida que tiene un nombre de dominio que trata de imitar a la original.

 

– Ghost sites

Son páginas de internet que no tienen visitantes reales, su tráfico es realizado por bots controlados por algún estafador que intenta imitar el comportamiento humano en internet.

 

Existen herramientas que permiten disminuir el riesgo de estar propensos al Ad Fraud, además, antes de invertir dinero en alguna campaña y seleccionar algún anunciante es importante estudiarlo y evaluar si el sitio es real o no. Proteger los negocios de este tipo de técnicas maliciosas es una tarea que sigue en pie, pues no es agradable ver como el dinero invertido en publicidad no genera el alcance que tanto se espera.

Se trata de una tarea que poco a poco intenta mitigar la pérdida a pesar de que los cibercriminales desarrollan redes de bots o siguen lanzando páginas falsas que logren aprovecharse de las inversiones de los anunciantes de manera fraudulenta.

 

 

 

 

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